El principal objetivo del anarquismo es construir una sociedad donde ninguna persona puede estar por encima de otra. Es decir, una sociedad que rompa con las relaciones de dominio y explotación inherentes al capitalismo, estableciendo lazos sociales libres e igualitarios entre las personas.
Para conseguir este ideal, el anarquismo nos entrega principios teóricos y prácticos, que guían la organización de la vida social y en particular, permiten la participación del conjunto del pueblo en la toma de decisiones que les afectan.
Así, para poder avanzar en las luchas sociales, destruir el capitalismo y sembrar las bases de la futura sociedad comunista, se propone el fortalecimiento de las organizaciones populares y la aparición de la organización política anarquista como articuladora de las luchas y como responsable de la confrontación directa contra el Estado y el Capital. |